Frente a la tormenta más oscura, recuerda que no caminas a solas; hay un ángel en el camino sosteniendo tu mano en cada paso. El cáncer severo puede golpear el cuerpo, pero jamás podrá apagar la luz de tu espíritu ni el valor de tu dignidad. Cada amanecer es una victoria invicta y un decreto de que tu vida sigue latiendo con un propósito inquebrantable. Estamos aquí para abrigar tus fuerzas y recordarte que la esperanza no es una ilusión, sino la decisión feroz de seguir adelante. Tu valentía inspira al mundo; respira profundo y confía en que estamos caminando a tu lado.
Los amigos se pueden encontrar en cualquier parte, pero una vez cada siglo, el destino entrelaza a dos personas para crear una conexión espiritual inquebrantable; ese fue el vínculo eterno entre Yorlenny y Angel, almas gemelas y colegas inseparables, cuyo lazo dio origen a la Fundación Todo Va a EstAR Bien. En marzo de 2024, la vida los desafió con el diagnóstico de cáncer cerebral en etapa IV de Angel. Lejos de rendirse, Yorlenny permaneció a su lado durante ocho meses devastadores, brindándole amor incondicional para que sus últimos meses fueran pacíficos, dignos y con el menor sufrimiento posible. Aunque él solía llamarla «su ángel», ella siempre respondía con humildad: «No soy un ángel, simplemente soy tu amiga». Tras acompañarlo hasta su último aliento, Yorlenny transformó el dolor en una promesa viva: contar su historia y ayudar a otros pacientes y a sus familias a encontrar dignidad, propósito y paz frente a la enfermedad, con la firme certeza de que, sin importar el resultado, todo estará bien.
Nuestra fundación está comprometida a apoyar y mejorar la vida de los pacientes con cáncer avanzado y sus familias, proporcionándoles una plataforma para crear experiencias significativas, llenas de dignidad y paz junto a sus seres queridos.
Yorlenny Aguilar